Publicado en línea el Lunes 25 de enero de 2021, por Miguel Arróniz

El gobierno de Duque es un gobierno maldito como estéril. Hizo trizas el derecho a la paz y nada ha hecho a favor de la gente del común. CNN ha calificado a Iván Duque como el peor presidente de Colombia en las últimas décadas. Los desatinos de este mandatario están atizando, todos los días, la llama de la indignación ciudadana.

Duque es hoy el presidente del primer narco-Estado del mundo y no podemos taparnos los ojos frente a esa repugnante realidad. No es un infundio. Su padrino, Álvaro Uribe Vélez, desde muy joven ha estado involucrado en actividades de narcotráfico. Una larga estela delictiva, como enjambre de avispas, lo persigue desde que, siendo director de la Aerocivil, legalizó para Pablo Escobar la operación de pistas clandestinas utilizadas por el mafioso para llenar de cocaína las calles de los Estados Unidos. Y el gobierno de Washington lo sabe, pero se hace el de la vista gorda y lo tolera porque sigue siendo, en cuerpo ajeno, su títere y peón para imponer su geopolítica de predominio, sometimiento y saqueo del continente.

El mismo Duque llegó a la presidencia financiado descaradamente con dineros de la mafia recolectados por su entrañable amigo el Ñeñe Hernández. Un nutrido álbum fotográfico lo retrata en múltiples poses al lado del narcotraficante y lavador de activos. Hasta lo invitó a su posesión en el Palacio de Nariño. El piloto de confianza del presidente –que era también piloto de Uribe- murió hace poco en un accidente aéreo cuando su avioneta repleta de cocaína se estrellara en Centroamérica. En sus discursos de campaña Duque aseveraba que, si se llegare a comprobar que algún candidato se financiaba con dineros de la mafia, debería ir a la cárcel no solo el gerente de campaña, sino el propio candidato. Duque debiera estar preso. ¿Dónde está la ley, dónde el código penal? Algún día tendrá que acabarse la impunidad para los poderosos en este país del sagrado corazón.

Sin duda CNN conoce todo ese historial asqueroso, pero lo que más nos interesa es desentrañar el por qué clasifica a Duque como el peor presidente que ha tenido Colombia en los últimos años, y agregaríamos, de los más malos del mundo. Dañar el Acuerdo de Paz, pateando el sentido común, es lo más irracional que puede hacer un hombre elevado al más alto rango de la Nación. Su insania truncó el sueño de los colombianos de poner fin a medio siglo de conflicto armado. Mató sin piedad esa esperanza, solo para sepultar la verdad que deja al descubierto a los determinadores de la violencia desde las más altas cumbres del Estado. Su sofisma de «paz con legalidad» es una hoja de parra que no alcanza a tapar ese crimen de lesa humanidad.

Duque es el peor presidente porque no hace nada por detener las masacres de líderes, lideresas sociales y de excombatientes firmantes de la paz, que ya suman más de mil muertos. Su única reacción conocida es que esas no son masacres sino «homicidios colectivos». Es responsable por acción y por omisión. Es el peor presidente, porque no quiere resolver el problema de la tenencia de la tierra considerado el meollo del conflicto; porque no quiere la participación ciudadana en el diseño de las estrategias políticas y económicas que comprometen el futuro de la gente; porque no ha sido capaz de inyectarle humanidad a la salud de los colombianos. Porque sus acciones para contener la pandemia las convirtió en un show televisivo diario de anuncios y palabras huecas y de imprevisión criminal. Se preocupó más por salvar bancos y grandes empresas que a la gente.

Duque no va a escuchar a los estudiantes que reclaman matrícula cero y educación gratuita generalizada y de calidad. Le va a seguir mamando gallo a los reclamos de la minga indígena. No va a atender las demandas de los campesinos porque privilegia las importaciones de alimentos para que ganen los importadores aunque se queden sin mercado los productos campesinos. No le va a cumplir a los pobladores de las islas de San Andrés y Providencia destruidas por el huracán; pónganle la firma. Todo es demagogia. Los corruptos de Odebrecht y las ratas que se roban los dineros públicos, seguirán en la impunidad. Las denuncias de Aida Merlano sobre compra de votos y conciencias seguirán en el congelador mientras logran asesinarla. Aprovechó Duque las restricciones de la pandemia del coronavirus para destruir el equilibrio de los poderes públicos abriendo para sí la tortuosa trocha de la dictadura, que le está permitiendo gobernar a través de decretos. Ahora se cree con facultades para rechazar y desacatar los fallos de la Corte que no favorecen a su gobierno; la ha convertido en una rama del poder pintada en la pared. Pero Duque también es experto en «jugaditas» y por eso tiene Fiscal, Procuradora y Defensor del Pueblo, todos de bolsillo, para blindarse.

Por otra parte, la política exterior de Colombia no tiene pies ni cabeza, y es una vergüenza. El grupo de Lima y otras invenciones del mismo tipo son una payasada. Sigue apoyando a Guaidó que se autoproclamó presidente de Venezuela elevando su mirada al cielo, cuando la Unión Europea le quitó todo su respaldo por ladrón. Merecemos al menos una cancillería que tenga sentido del decoro y amor por la soberanía patria. Estamos cansados de esa injerencia irracional en los asuntos internos de países vecinos.

Esto no puede continuar así. Tendremos que buscar por todos los medios la manera de salir del pantano de la dictadura Duque-Uribe. Y eso se logra mediante la movilización de todo el pueblo y la unidad del movimiento social y político del país en una gran coalición de fuerzas democráticas con una bandera que recoja las aspiraciones fundamentales, y que oriente sus pasos hacia la instauración de un nuevo gobierno. Conformemos la minga nacional donde quepamos todos los soñadores de patria nueva, incluyendo a los militares con sentimiento de patria y humanidad. Vamos por la paz completa y las garantías sociales, «pa´ que se acabe la vaina». Vamos por la revocatoria del mandato a Duque. Si nos unimos podremos lograrlo. Colombia no tiene porqué cargar por los siglos de los siglos semejante lastre.

Por las FARC-EP Segunda Marquetalia: Aldinever Morantes, Walter Mendoza, Oscar Montero, Edinson Romaña, Iván Alí, Jesús Santrich, Iván Márquez


[ Imprimir este artículo ] [ Enviar a un amigo ] [ Ir a la cabecera ]
 

 
 

   APPS

   ASIA

   DEMOCRACIA

   DERECHOS HUMANOS

   DESARROLLO/GLOBALIZACIÓN

   DIÁLOGO NORTE-SUR

   ECOLOGÍA VS ECONOMÍA

   ENLACES - LINKS

   ESTADÍSTICAS

   EUROPA

   LATINOAMÉRICA

   OLVIDADOS POR LA HISTORIA

   SOLIDARIDAD

   TRIBUNA LIBRE



LISTA DE CORREO


�Desea participar al enrequecimiento de esta p�gina?

�Quiere denunciar alguna situaci�n?

Env�enos su art�culo a esta direcci�n de correo electr�nico:

   webmaster@respublicae.org

[ Mapa del sitio ] [ Ir a la cabecera ]

 


 
En la misma sección

Leer otros artículos :
Algunas ideas sobre el papel del historiador crítico en Colombia
Maradona nos puede ayudar: Masculinidades No Violentas
La política de Keir Starmer respecto a Oriente Próximo
Elecciones y la política de EEUU hacia África
PACMA: "¿Qué implica el Decreto Ley que afecta al Toro de la Vega?"
El chavismo creó una nueva identificación nacional de los sectores más pobres
Continúan las adhesiones de artistas a la reivindicación de un colegio nuevo para Malpartida de Cáceres
Montoneros y Palestina: la parte de la historia que faltaba
La respuesta de Estados Unidos al creciente poder de China
A Las Rebeldes, Insumisas, Guerreras, Insurrectas, Subversivas Y Revolucionarias

EN LA RED :
Isa Serra DESTROZA a Ayuso en la Asamblea de Madrid
Reunión de Pablo Iglesias con la Izquierda Europea
Rueda de Prensa de Isa Serra
OBJETIVO: Salvar 2021 | Balance de Pablo Echenique
Qué necesitas para hacer trading desde tu dispositivo móvil
Pablo Iglesias entrevista a Valeria Vegas
💥 Pablo Iglesias ROMPE EL TEMA TABÚ en el Congreso: EL PODER MEDIÁTICO 📺📰
Les États-Unis renouent avec le Conseil des droits de l’homme de l’Onu, par Antony Blinken

[ Ir a la cabecera ]
 

Portada En breve Mapa del sitio Redacci�n


Respublicae.Org es un portal abierto que se nutre de los trabajos de muchos colaboradores ben�volos externos, de diferentes origen e ideolog�a. Por lo tanto, los administradores de este portal no se hacen responsables de las opiniones vertidas en los art�culos que aqu� se publican.
Copyright © RESPUBLICAE.ORG 2003-2007
Sitio web desarrollado con SPIP, un programa Open Source escrito en PHP bajo licencia GNU/GPL.
Dise�o © Drop Zone City & Respublicae.Org