Publicado en línea el Sábado 23 de enero de 2021, por JDF

Una minoría logró burlar las fronteras. Y ese sueño cumplido por unos pocos, es un incentivo para los miles de migrantes centroamericanos, sobre todo hondureños, que en estos días siguen intentando entrar en Estados Unidos. Lo cierto es que la humanidad lleva grabada sobre su piel la palabra éxodo. El segundo libro de la Biblia hebrea ayudó a difundir la gesta, relatando una historia que no es real, pues no existe ninguna fuente ni arqueológica, ni histórica, que demuestre su veracidad. Pero no importa si es solamente un mito. Lo cierto es que la épica del éxodo aparece en todas las épocas y en todos los continentes, y evoca persecución, penalidades, sufrimiento, ruptura, y también esperanza.

En el siglo XX y XXI la mayor parte de las caravanas migrantes han buscado refugios en contextos de guerra, aun cuando también han sido empujadas por la extrema pobreza y hasta por el cambio climático que ha arruinado la agricultura. Pero si tuviera que definir con una palabra la causa o motor de las caravanas que desde Centroamérica caminan hacia Estados Unidos, elegiría la palabra HAMBRE.

El hambre en primer lugar, y también la violencia que, con más de trescientos de homicidios por mes, hace de Honduras unos de los países mas peligrosos del mundo, junto con una desconfianza hacia las instituciones y el Gobierno, son causas de esta caravana auto convocada. La caravana se propone atravesar Guatemala y xxluego México para llegar a la frontera de Estados Unidos. Así es como hoy Honduras es noticia por sus pobres, no por lo que los ha empobrecido.

Hasta 2018, pequeños grupos de centroamericanos trataron de cruzar la frontera a la altura de Tijuana arriesgando sus vidas. Pero ese año unas diez mil personas formaron la primera caravana masiva que saltó a los medios de comunicación. Una nueva caravana volvió a intentarlo en menor medida en 2019 y ahora, en 2021, una multitud unida por la extrema necesidad y por lo sueños de una vida mejor, se aproxima a lo que considera la tierra prometida. En realidad, huye de un capitalismo salvaje para llegar a otro capitalismo algo más civilizado donde poder tener oportunidades. Es una caravana mayoritariamente de familias la que se desplaza, desarmada, sin logística, encomendada a su solidaridad interna y la hospitalidad que le brindan las gentes de los pueblos por los que pasan. No hay organizaciones ni partidos detrás. Lo que hay es desesperación y liderazgos improvisados.

El presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, el mismo que ha exhortado la lectura de la Biblia en las escuelas, con el voto del Congreso Nacional, trata a la caravana con cero compasión y justicia, con cero empatía humana, y difunde la calumnia de estar formada por organizaciones criminales con propósitos políticos. Esta formulación obscena que une criminalidad y política se resume cargando críticas amenazantes contra las organizaciones que luchan por la caída de la dictadura, tratando de echarles a los pies de tribunales. Por su parte la Corte Interamericana de Derechos Humanos rechaza el discurso estigmatizante del presidente.

Como es sabido, el presidente Hernández cambió unilateralmente la Constitución para poder ser reelegido. Su neoliberalismo alimenta la presión de poblaciones que en extrema precariedad buscan como llegar a Estados Unidos. El país incluye solamente al 35% de la población en la economía formal, estando el resto, el 65%, en pobreza crónica. Frente a esta realidad el coraje de miles de personas dignifica su estado de miseria, poniendo rostro a los olvidados y desenmascarando el falso discurso oficial de la prosperidad.

El Gobierno está en manos de un sector político que entiende el servicio público como un negocio y el Estado como su botín. Ha saqueado las instituciones, como el Instituto Hondureño del Seguro Social, así como las empresas de energía eléctrica. Gobierna una clase política que no cree en la democracia y durante los últimos años ha venido calentando una olla a presión. Siendo las caravanas de migrantes, las de antes, la de ahora y la que vendrá, un grito explosivo de los oprimidos.

Muchos testimonios publicados reiteran como los migrantes corren altos riesgos de extorsión, robos, violaciones, represiones policiales en Honduras, Guatemala, México y finalmente en la frontera de Estados Unidos. Viajan gran cantidad de mujeres solas, y niñas y niños, en una aventura dramática de incierto final. “Peor es quedarnos en Honduras” dicen desde la caravana huérfana de toda protección. Pero lo cierto es que las y los excluidos, desenmascaran una realidad injusta, al tiempo que representan un imaginario colectivo formado de anhelos y esperanzas potenciadas por la pobreza soportada.

Al mismo tiempo, el éxodo de migrantes desvela la debilidad de la oposición social y política que no puede imponer alternativas que hagan innecesaria esta gesta “bíblica” del siglo XXI. La izquierda hondureña y centroamericana deberá hacer una seria reflexión sobre qué está pasando para que miles de compatriotas salgan a las carreteras a enfrentarse diariamente al riesgo e incluso a la muerte. Las izquierdas de la región deberán incluir en sus agendas la prioridad de un éxodo que se lleva consigo a poblaciones huérfanas en sus propios países, para pasar a proponer alternativas sociales, económicas y democráticas, valientes y eficaces.

Se desconoce si la caravana actual podrá llegar a su destino. Ya en Guatemala, otro gobierno represivo lanzó a sus policías contra la caravana desarmada. Si consigue atravesar la frontera con México, le esperan las fuerzas de la Guardia Nacional de un gobierno que se autodenomina de izquierda. Y la caravana volverá a vivir el dolor de la represión. No cabe duda que en todos los casos, la pandemia servirá como excusa. Lo cierto es que es real que el Covid19 puede estar viajando entre la gente. Pero la solución no está en las metralletas y las pistolas. Lo que necesita esta gente que ha visto sus hogares destrozados y sus tierras devastadas, es una ayuda real e inmediata. Las instituciones del Sistema de Integración Centroamericana (SICA) debieran ser capaz de organizar una respuesta social y política eficaz en un corto plazo. Además, el anuncio de Joe Biden de regularizar a 11 millones de migrantes, otorgándoles la ciudadanía, es necesario que sea real en un plazo corto de tiempo.

Claro que, en el caso de Honduras, cabe pensar que el Gobierno de derechas se ve beneficiado por las migraciones: se libera de parte de una gran presión social y se ve favorecido por las remesas que entran al país, que rondan entre el 18 y 20 % del PIB. Sin embargo, si la región actúa con mentalidad y estrategia de región, Honduras se vería presionada por un proyecto del SICA.

Una de las primeras tareas del presidente Joe Biden y de la vicepresidenta Kamala Harris es la de bloquear y anular el arsenal de órdenes anti migrantes de Trump, que han generado detenciones abusivas, persecuciones, xenofobia, división de familias, niños y niñas detenidos en jaulas y separados de sus padres. A partir de ahí los gobiernos de la región y Estados Unidos deben encontrar una alternativa de dignificación y seguridad de los migrantes y, de manera especial, desplegar un gran plan de combate a la pobreza. Los portones cerrados en las fronteras deben abrirse. No puede haber confrontaciones entre países y pueblos hermanos. Ya el banco Mundial anuncia que, en las próximas tres décadas, cuatro millones de centroamericanos tendrán que abandonar sus países. Si hay voluntad política, hay tiempo para evitarlo.


[ Imprimir este artículo ] [ Enviar a un amigo ] [ Ir a la cabecera ]
 

 
 

   APPS

   ASIA

   DEMOCRACIA

   DERECHOS HUMANOS

   DESARROLLO/GLOBALIZACIÓN

   DIÁLOGO NORTE-SUR

   ECOLOGÍA VS ECONOMÍA

   ENLACES - LINKS

   ESTADÍSTICAS

   EUROPA

   LATINOAMÉRICA

   OLVIDADOS POR LA HISTORIA

   SOLIDARIDAD

   TRIBUNA LIBRE



LISTA DE CORREO


�Desea participar al enrequecimiento de esta p�gina?

�Quiere denunciar alguna situaci�n?

Env�enos su art�culo a esta direcci�n de correo electr�nico:

   webmaster@respublicae.org

[ Mapa del sitio ] [ Ir a la cabecera ]

 


 
En la misma sección

Leer otros artículos :
La pandemia acelera una crisis que ya existía
Las relaciones de poder se consolidan en medio de un ambiente fuera de control
159 organizaciones se manifiestan contra Tren Maya
¿Quieres imprimir códigos de barras? Lo mejor la transferencia térmica
En Navarra, es ahora.
L’armée britannique contre les argumentaires anti-vaccin (The Times)
Miguel Ángel Melero y Cecilio Gordillo recuperan la Memoria antequerana en la apertura de la muestra "Todos los Nombres"
Desde Iraq, 20 postales con amor en la era COVID-19
¿A dónde va Taiwán?
Análisis crítico de las medidas laborales del Acuerdo de Gobierno PSOE-Ciudadanos

EN LA RED :
OBJETIVO: Salvar 2021 | Balance de Pablo Echenique
Qué necesitas para hacer trading desde tu dispositivo móvil
Pablo Iglesias entrevista a Valeria Vegas
💥 Pablo Iglesias ROMPE EL TEMA TABÚ en el Congreso: EL PODER MEDIÁTICO 📺📰
Les États-Unis renouent avec le Conseil des droits de l’homme de l’Onu, par Antony Blinken
Le Panama ne reconnaît plus Guaidó, mais Maduro
La place de l’Amérique dans le monde, par Joseph R. Biden Jr.
Deux fautes stratégiques face à la Covid-19, par Thierry Meyssan

[ Ir a la cabecera ]
 

Portada En breve Mapa del sitio Redacci�n


Respublicae.Org es un portal abierto que se nutre de los trabajos de muchos colaboradores ben�volos externos, de diferentes origen e ideolog�a. Por lo tanto, los administradores de este portal no se hacen responsables de las opiniones vertidas en los art�culos que aqu� se publican.
Copyright © RESPUBLICAE.ORG 2003-2007
Sitio web desarrollado con SPIP, un programa Open Source escrito en PHP bajo licencia GNU/GPL.
Dise�o © Drop Zone City & Respublicae.Org