Publicado en línea el Miércoles 16 de diciembre de 2020, por Bea Morales

Varios centenares de personas han firmado estos días una petición para que haya en el Parador de San Marcos de León –antiguo campo de concentración franquista – un memorial visible y permanente que homenajee a las víctimas que allí sufrieron cárcel, tortura o asesinato. Entre los firmantes hay historiadores, catedráticos, familiares de víctimas, escritores, actores, músicos, periodistas, ciudadanos con profesiones muy diversas.

La petición expresa el deseo de que dicho homenaje esté presente en el hotel, para que se dé a conocer un hecho oculto e incluso negado en ciertos sectores. Sería conveniente también que no solo indicara que allí hubo víctimas, sino que señalara que dichas víctimas lo fueron del golpe de Estado y del franquismo, para que los visitantes de la hermosa ciudad de León -imprescindible conocerla- puedan informarse más y mejor. Hay en demasiados lugares de este país placas que hablan de víctimas sin indicar por qué lo fueron ni quiénes fueron los verdugos.

Como en otros muchos lugares de España, en León no hubo guerra ni dos bandos enfrentados más allá de unas horas, porque el golpe triunfó casi de inmediato. Es decir, no hubo dos grupos armados disparándose entre sí durante semanas, meses o años. Se produjo una toma ilegal del poder a través de las armas y de las amenazas. Y, tras ello, se impulsó una ‘limpieza’, siguiendo un plan de ejecución que se repitió de forma similar, con el mismo modus operandi, en otros muchos lugares.

Ese plan consistió en perseguir, arrestar, torturar, robar e incluso asesinar a personas cuyo único pecado era tener ideas políticas contrarias al golpe militar ilegal. Miles de personas fueron sacadas de sus casas, llevadas a campos de concentración y fusiladas por el simple hecho de ser republicanas, por no haber apoyado el golpe, por defender principios de libertad e igualdad.

Nuestro país sabe demasiado poco sobre esa persecución sistemática, porque aunque sí ha sido estudiada, analizada y descrita por académicos, no ha habido una voluntad clara por parte de gobiernos e instituciones de difundirla a través de su estudio en colegios e institutos. Ha sido negada, silenciada o escasamente mencionada en los espacios de divulgación.

También se conoce poco el papel clave del nazismo en España y sus alianzas con el franquismo. León, por ejemplo, fue sede de una base aérea de la Legión Cóndor, unidad militar del ejército nazi. Algunos militares alemanes se alojaron en casas de leoneses que tenían familiares encarcelados por sus ideas. Era habitual verlos por las calles de la ciudad, con buenos uniformes en una época de escasez. Los chavales les pedían cigarrillos al grito de «¡alemán, caja finis!» -como relata Antonio Gamoneda en sus memorias-, las esvásticas adornaron las calles leonesas y Franco acudió a la ciudad para agradecer a los nazis los servicios prestados.

San Marcos se convirtió en uno de los grandes campos de concentración del franquismo, y en uno de los más crueles. Por allí pasaron defensores de la democracia que terminaron fusilados en Puente Castro o arrojados en una cuneta, desaparecidos hasta hoy. Muchas familias siguen reclamando su búsqueda y su memoria, conscientes de que un país que desconoce su pasado puede cometer los mismos errores, porque no saltan las alarmas. Tienen derecho a encontrar los restos de sus padres o abuelos, de querer enterrarlos dignamente, de querer reivindicarlos. <https://static.eldiario.es/clip/de9...> Foto: Placa en recuerdo de la ayuda que Canadá prestó «a los malagueños que huían». Un gesto por la memoria, pero no especifica quiénes eran ni de qué o quiénes huían. ¿Huían del viento?.

Quienes se revuelven ante algo simple como la petición de un memorial en homenaje a las víctimas tras décadas de demasiado silencio, no conocen de qué forma la represión franquista atraviesa a varias generaciones, afectadas por el robo, el maltrato, la humillación o los asesinatos que sufrieron sus padres, madres, abuelos o bisabuelos. La historia de los antecesores directos, cuando está impregnada de dolor, de miedo y de falta de reparación, repercute de lleno en la nuestra.

El simple relato de la historia de las víctimas del franquismo molesta en determinados sectores, que siguen reclamando de ellas silencio. Forman parte de una Historia no oficial, oculta, subterránea, a la que se le ha dicho durante demasiado tiempo que no se reivindique. Recordaba en 2017 el relator de Naciones Unidas Pablo de Greiff que «la fortaleza de la democracia se mide en la capacidad de atender los reclamos de las víctimas». Hagan los cálculos.

La verdad, la justicia y la reparación, así como las garantías de no repetición son la base del Derecho Internacional para abordar episodios como la represión franquista. Otros países europeos han cumplido con al menos parte de estas medidas, con un compromiso abismal en comparación con nuestro país, donde no hay aún una política de Estado sobre el derecho a la verdad colectiva y donde no se garantiza acceso a la justicia para las víctimas del franquismo.

Falta aún mucha pedagogía y formación democrática en ambientes clave. Hay sectores que creen que ambos bandos son equiparables, situando al mismo nivel a los demócratas y a los fascistas. No hay reconciliación pendiente con el fascismo, porque con el fascismo ninguna sociedad democrática debe reconciliarse, menos aún cuando éste ni asume sus crímenes ni pide perdón por ellos.

¿Fueron los bombardeos de Dresde o los asesinatos perpetrados por los aliados en la Segunda Guerra Mundial crímenes de guerra? Sí, en muchos casos. Eso no mengua ni minimiza la gravedad de los crímenes de lesa humanidad perpetrados por el nazismo, de envergadura inigualable.

¿Es comparable el bando demócrata español con el fascista, impulsor de un golpe y de un plan de persecución sistemática en lugares donde ni siquiera hubo guerra? Quien aún dude de todo esto, haría bien en leer libros documentados y rigurosos como El Holocausto español, de Paul Preston, y de escuchar lo que desde fuera se nos dice, ya sea desde Naciones Unidas o desde organismos de derechos humanos internacionales.

Recientemente, en la presentación del libro de Emilio Silva Los agujeros del silencio, una joven del público relató cómo en una reunión de estudiantes de Erasmus en Francia un grupo de chicas alemanas se presentaron a los demás pidiendo perdón: «Perdón por lo que habían hecho sus familiares, sus abuelos, perdón por si algunos de los allí presentes éramos víctimas indirectas del horror nazi».

El nazismo perdió la guerra y Alemania pudo llevar a cabo, poco a poco, una pedagogía colectiva acompañada de un proceso de verdad, justicia y reparación, imperfecto, pero reparador y útil para la democracia. Sin esos procesos una sociedad no se alarma ante el fascismo, porque no sabe identificar los síntomas ni conoce bien las terribles consecuencias. Eso ocurre en España y eso explica bien nuestro presente.

Fuente: https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/reconciliarse-fascismo_129_6504431.html


[ Imprimir este artículo ] [ Enviar a un amigo ] [ Ir a la cabecera ]
 

 
 

   APPS

   ASIA

   DEMOCRACIA

   DERECHOS HUMANOS

   DESARROLLO/GLOBALIZACIÓN

   DIÁLOGO NORTE-SUR

   ECOLOGÍA VS ECONOMÍA

   ENLACES - LINKS

   ESTADÍSTICAS

   EUROPA

   LATINOAMÉRICA

   OLVIDADOS POR LA HISTORIA

   SOLIDARIDAD

   TRIBUNA LIBRE



LISTA DE CORREO


�Desea participar al enrequecimiento de esta p�gina?

�Quiere denunciar alguna situaci�n?

Env�enos su art�culo a esta direcci�n de correo electr�nico:

   webmaster@respublicae.org

[ Mapa del sitio ] [ Ir a la cabecera ]

 


 
En la misma sección

Leer otros artículos :
Impacto en la deforestación del Amazonas
Rebrote de covid-19 vs reforma económica en Cuba
"Transferencia de gas", la verdadera raíz del conflicto armado en Siria
Íñigo Errejón: “El modelo del PP en Valencia es corrupción y despilfarro; es hora de estar orgullosos de ser valencianos”
Felipe González y José María Aznar unidos por el "Thriller"
Cuba, prioridad de Francia en América Latina
Podemos apoya el paro de mujeres del 8M
Se suspendió por incidentes sesión de la Asamblea Nacional de Venezuela cuando iban a pasar a debate un punto para restituir empresas y tierras expropiadas por el gobierno
Los peligros de los acuerdos de libre comercio: las 5 amenazas del TTIP a los ancianos europeos
Ce que prépare Donald Trump, par Thierry Meyssan

EN LA RED :
Jack Dorsey aussi censure des gouvernements
Fin des interdictions d’entrée sur le territoire des États-Unis , par Joseph R. Biden Jr.
Réarmement, l’Otan se fait Banque, par Manlio Dinucci
Après l’URSS, les USA s’effondrent, par Thierry Meyssan
Le Pentagone place Israël dans la zone du CentCom
L’ayatollah Khamenei interdit les vaccins US, anglais et français
Il y a trente ans, la guerre du Golfe, par Manlio Dinucci
L’Iran diffuse des armes dans tout le Moyen-Orient, par Gilad Erdan

[ Ir a la cabecera ]
 

Portada En breve Mapa del sitio Redacci�n


Respublicae.Org es un portal abierto que se nutre de los trabajos de muchos colaboradores ben�volos externos, de diferentes origen e ideolog�a. Por lo tanto, los administradores de este portal no se hacen responsables de las opiniones vertidas en los art�culos que aqu� se publican.
Copyright © RESPUBLICAE.ORG 2003-2007
Sitio web desarrollado con SPIP, un programa Open Source escrito en PHP bajo licencia GNU/GPL.
Dise�o © Drop Zone City & Respublicae.Org