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10 años después de la crisis financiera: ¡Tomemos el control de las finanzas y de nuestro futuro!

Viernes 3 de agosto de 2018, por amalia

Red Europea de ATTAC

Diez años después de la caída de Lehman Brothers y del comienzo de la crisis financiera, y a pesar de los numerosos instrumentos jurídicos adoptados en Europa y en los Estados miembros, el sistema financiero sigue constituyendo un riesgo importante para nuestra sociedad: sólo una pequeña parte de sus recursos está al servicio de nuestra economía real; el sistema financiero, incapaz de llevar a cabo una reforma seria, sigue reapropiándose de la naturaleza y de la vida humana; ofrece únicamente políticas de austeridad para reducir el déficit público con el fin de resolver sus devastadoras crisis.

Por todas estas razones, y con motivo del décimo aniversario de la caída de Lehman Borthers, los miembros de la Red Europea de ATTAC lanzan un amplio movimiento a través de Europa para tomar el control de las finanzas.

El sector financiero ha ido ganando influencia durante cuatro décadas, permitiendo que una minoría tome el poder y se apodere de una porción cada vez mayor del pastel económico. Enfrentada a las finanzas y al poder del dinero, la democracia ha sido silenciada. La democracia no puede reducirse a procedimientos parlamentarios burocráticos o a las operaciones cotidianas de las instituciones liberales, y menos aún cuando la concentración de poderes convierte el estado actual de las cosas en mera apariencia.

El poder financiero tradicional persiste, pero va cediendo poco a poco a medida que más y más gente se da cuenta de que las crisis están interrelacionadas, y de que cada vez menos personas pueden soportar el coste de los excesos del sector financiero. La ciudadanía ya no creen que el crecimiento sea ilimitado, que la cuestión del cambio climático tenga una importancia secundaria o que una sociedad pueda vivir tranquilamente ante una desigualdad extrema.

Confiamos en la inteligencia política de la sociedad, que percibe las cuestiones esenciales que afectan a nuestro planeta y a nuestra sociedad y que no se dejará engañar por discursos fatalistas. ¡Es posible restablecer el control ciudadano de la economía!

En 1933, a raíz de la Gran Depresión, el Congreso de los Estados Unidos aprobó un reglamento financiero, la Ley de la Banca Glass-Steagall, que estableció la separación de la banca de inversión y la banca minorista. Esta ley también implementó un sistema federal de garantía de depósitos bancarios (FDIC) y límites a las tasas de interés. El objetivo era proteger los depósitos de los ahorradores y los préstamos de los particulares de los riesgos excesivos asumidos por los bancos de inversión. Esta ley fue derogada en 1999 bajo la administración de Clinton para permitir la formación de Citigroup, una enorme institución bancaria. No cabe duda de que la eliminación de Glass-Steagall contribuyó a la crisis financiera de 2008. Del mismo modo, en 1945, Francia adoptó una ley de separación bancaria con dos ventajas principales: los depósitos privados estaban mejor protegidos, ya que no podían verse afectados por las pérdidas del mercado, y en caso de quiebra, la ayuda estatal era limitada, ya que sólo la banca minorista estaba garantizada por el Estado.

Una democratización más profunda no vendrá de forma espontánea de los gobiernos, sino de la capacidad de autoorganizarse de la sociedad. La movilización popular anclada en el respeto de la democracia puede despertar la esperanza. Los ciudadanos ya han comenzado a organizarse, no temen los roces con la ley para lograr el cambio. Ya sea a través de acciones públicas como las de ATTAC, que protesta contra la evasión fiscal de los bancos y las multinacionales que desangra los presupuestos públicos, o a través de informes periodísticos y de ONG que analizan y publican reportajes que sacan a la luz flagrantes fraudes financieros o denuncian a los responsables de escándalos financieros.

En este contexto, la desobediencia civil representa un recurso legítimo para comenzar a reconstruir un poder ciudadano. La desobediencia civil permite, a través de la dramatización, visualizar lo absurdo de la situación actual en la que poderosas empresas actúan impunemente con miles de sucursales ubicadas en paraísos fiscales, y sin ninguna reacción real de las autoridades públicas. Donde, por ejemplo, la mayor multinacional del mundo se niega a pagar sus impuestos en Europa y acumula cientos de miles de millones de dólares en esos mismos paraísos fiscales a la vez que continúa saqueando recursos mineros en África y creando cínicamente una obsolescencia en sus teléfonos inteligentes. Por sus actuaciones, los que practican la desobediencia civil afirman que no, que las leyes no deben justificarse por el poder y la acumulación de capital, sino que deben ser el resultado de una deliberación consciente entre ciudadanos que son los únicos legítimamente facultados para decidir cómo deben organizarse sus vidas y sus sociedades.

El 15 de septiembre de 2018 se cumplirán exactamente diez años del colapso de Lehman Brothers, que abrió la caja de Pandora a la más grave crisis mundial en las últimas décadas.

Para conmemorar este aniversario, lanzamos un llamamiento a la acción decididos a intensificar la lucha por un control democrático de las finanzas. Nuestro deseo, ahora y después de septiembre de 2018, es incrementar al máximo la participación ciudadana en nuestro movimiento, trayendo la esperanza de que la próxima década sea finalmente la que ponga las finanzas bajo control ciudadano.


Ver en línea : https://www.attac.es/2018/08/03/10-...

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