RESPUBLICAE.ORG

Portada del sitio > MÉXICO > Colombia 3, Polonia 0: una cumbia para Chopin

Colombia 3, Polonia 0: una cumbia para Chopin

Lunes 25 de junio de 2018, por Sergio J Monreal

Resulta por demás difícil creer a estas alturas que algunos postularan a la selección polaca que hoy ha sido eliminada como una potencial sorpresa, digna de expectativas proporcionales a las que rodean a Croacia o a la propia Colombia. Porque este día Polonia ha mostrado poco y nada, ha jugado en todo momento como un equipo pequeño (en exceso consciente de su pequeñez y acomplejado por ello), y se ha ido de Rusia 2018 por la más discreta puerta de atrás.

Hoy el único lapso en que Polonia tomó de verdad la iniciativa de juego, fueron los primeros cinco minutos. Uno se imaginó por un momento que estaba procurando establecer con autoridad las condiciones generales del juego; pero no, la verdad es que se trataba de un recurso de sorpresa típico en equipos que se asumen de antemano inferiores al rival, que salen a presionarlo en su área al primer minuto y le generan varios iniciales apuros defensivos: si la estrategia resulta, tendrán un gol tempranero a su favor; si no, abandonarán definitivamente la propuesta al poco rato, y cederán por completo, sin ningún género de escrúpulo, la iniciativa al otro, al que por descontado asumen como único capacitado para sostenerla.

Por el contrario, Colombia nos ha brindado hoy, por encima de todo, la agradable sorpresa de hacerse plenamente responsable de su propio rostro. Sin excusas, sin coartadas, sin falsas humildades. Tras un inicio incierto, provocado menos por la estrategia polaca ya descrita, que por su propio recuerdo del juego anterior y del nulo margen de error de que disponía, aceptó por completo el rol que el adversario le propuso, se plantó a partir de ahí con una cimentada actitud de equipo superior, con la disposición de ser ella quien tomaría el protagonismo y decidiría a lo que se iba a jugar. Y el encuentro, trabajado con paciencia, con seriedad, pero también con descaro y arriesgue, sin prisa pero sin pausa, terminó en fiesta colombiana.

En términos colectivos, guiada por la mano sabia del argentino José Pekerman, Colombia está al mismo nivel de México, sólo que sustentando su zona de creación y definición en sólidas figuras individuales de la élite mundial con las que el Tricolor no cuenta. Y eso la coloca según mi juicio, al menos en términos potenciales, un par de pasos adelante. Como si el Tri tuviera no uno, sino tres Chuckys Lozano, pero además ya consolidados y maduros. El partido que se han mandado el día de hoy Radamel Falcao, James Rodríguez y Juan Guillermo Cuadrado es un partido de gente mayor, de estrellas de primera línea asumiendo su sitio, comandando el equipo al mismo tiempo desde la calidad superlativa y desde el carácter. Pero además soportados por un conjunto que los arropó, que les otorgó soporte todo el tiempo, que estuvo dispuesto a bailar al ritmo que le marcaban y les solventó con su respaldo los escasos momentos de relativa incertidumbre: un conjunto que integran casi en su totalidad por talentosos jugadores de la línea siguiente (la línea, ahora sí, de Vela, Herrera, Chícharo).

Muy lejos estuvieron de ese perfil tanto los polacos como Lewandowski.

Manteniendo semejantes virtudes, Colombia debería despachar sin demasiados apuros a Senegal en el último partido: un cuadro talentoso, pero por demás intermitente y algo caótico. El verdadero enemigo de Colombia será, según mi juicio, como suele pasarle a la mayoría de las selecciones sudamericanas (incluidas las inobjetables potencias), su propia sombra. No se explica que un equipo como este haya perdido ante Japón en su debut, por más que contabilicemos la ausencia de James por lesión y la expulsión tempranera. Un equipo capaz de fijar norma el desempeño excepcional que hoy ha exhibido, no tendría que pasar apuro para sobreponerse a ese tipo de imponderables ante rivales de manifiesta jerarquía menor.

Pero el caso es que Colombia perdió con Japón. Y saltará al último encuentro con la obligación de ganar, frente a una escuadra impredecible lo mismo hacia arriba que hacia abajo. Razones de sobra para conservar cierto matiz de recelo y duda bajo la franca admiración; razones de sobra para no perderse bajo ninguna circunstancia el partido del jueves.

Mientras tanto, más que justificada la festiva melodía que seguro hasta esta hora debe seguirse escuchando por las calles de Kazán, como canción de despedida para los tristes polacos.

La entrada Colombia 3, Polonia 0: una cumbia para Chopin se publicó primero en Michoacán.


Ver en línea : http://michoacantrespuntocero.com/c...

¿Un mensaje, un comentario?

Foro sólo para inscritos

Para participar en este foro, debe registrarte previamente. Gracias por indicar a continuación el identificador personal que se le ha suministrado. Si no está inscrito/a, debe inscribirse.

Conexióninscribirse¿contraseña olvidada?