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Fuera de servicio: crónica desde el paro del Expreso Lomas

Viernes 13 de octubre de 2017, por ANRed, Santiago Menconi

- Buenas tardes, disculpen ¿saben si está pasando el 165?

- No, nene, hace varios días que no sale, parece que están de paro.

La pregunta se repite una y otra vez. Sobre el portón de la Universidad de Lomas de Zamora, las paradas de las líneas 165, 112 y 243 lucen vacías, como han lucido durante la última semana. A pocas cuadras de allí, sobre la calle Oliver, se encuentra el predio del Expreso Lomas. Son las seis de la tarde de un miércoles laborable, pero hay quinientos choferes que no pueden trabajar: acusan que no tienen gasoil y que les faltan unidades para prestar el servicio. Además, no cobraron sus sueldos.

La cabecera es grande, está cubierta por un enrejado que rodea las cinco manzanas del predio. Desde la entrada se pueden ver cientos de camperas azules, las de los colectiveros. Al presentarme, cada uno de los trabajadores me saluda con un fuerte apretón de manos. Me hacen sentir cómodo, como en mi casa. Veo grupos jugando al truco y a otros que están mateando. Pregunto por el responsable y me presentan a un hombre grandote, tiene barba y cara de no haber pegado un ojo en las últimas noches.

- Hola flaquito, ¿cómo estás? Soy Soda, delegado de los compañeros.

Soda es Leandro Fernández, el representante gremial de los trabajadores. Se muestra amable y bien predispuesto a conversar. Le pregunto por el paro, quiero saber a qué se debe. Y Soda responde:

- El conflicto fue dado desde el día miércoles pasado. Primero fue por la empresa, que no cumplió con el pago de las cargas sociales y le bloquearon el subsidio al gasoil, y no podíamos salir a trabajar porque no teniamos el combustible. Luego nos dan el gasoil, pero al cuarto día hábil no nos depositan nuestro sueldo, que también viene a base de subsidios. Por lo cual estamos haciendo una retención de tareas desde el jueves pasado hasta la fecha, por falta del pago de haberes.

Al ver que estamos conversando, se nos acercan varios chóferes. Un hombre flaco, entrado en años, le pide al delegado que me informe del estado de las unidades. Soda asiente y retoma la conversación:

- Es verdad lo que dice el compañero, acá tenemos 140 unidades de las cuales solo la mitad está en condiciones de salir a la calle. Con 70 coches imagínate lo que tienen que esperar los pasajeros para poder viajar.

Giro la vista y veo los colectivos estacionados, tienen la cartelera iluminada y la leyenda "Fuera de servicio". Me distraigo por un griterio, a unos cincuenta metros, casi sobre la entrada, improvisaron una red y comenzaron a jugar un partido de fútbol tenis. A Soda le suena el celular, no atiende y vuelve a la conversación:

- Hasta el día de hoy seguimos con la misma postura, estamos esperando que nos liberen sueldos; y obviamente en condiciones de salir a trabajar, nos depositan el sueldo y automáticamente salimos. Y bueno, la zona que implica desde Montegrande hasta el barrio de Once, desde Lanús a Saavedra que es la Línea 112, no funciona. No solamente estamos perjudicados los trabajadores por no tener nuestro salario, sino también, al público usuario: más de cincuenta mil pasajeros que viajan día a día.

El teléfono de Soda vuelve a sonar y me despido del delegado. Quiero saber que opinan los demás trabajadores. Me acerco al taller y noto que improvisaron una cocina: decenas de chóferes arremangados, cortando cebollas, pelando papas, cocinando.

- Esto es para la cena de esta noche- me dice uno al que todos le dicen el Turco. Aprovecho la conversación para preguntarle por el paro, para saber cómo se organizan.

- Acá todo lo votamos en asamblea, los delegados son nuestros voceros. El otro día, cuando no nos depositaron los sueldos, la asamblea pidió el paro y los delegados cumplieron. Ahora hay que aguantarla y pelearla, no queda otra.

Le pregunto si los atendió alguien, quién es el responsable de esta situación. El Turco me cuenta que la culpa es de los gerenciadores de la línea y del Ministerio de Transporte, que es el responsable de los subsidios. También responsabiliza a la justicia, por no actuar con la celeridad adecuada para garantizar el servicio público de pasajeros. Miro el cielo y noto que está anocheciendo. Saludo al Turco y enfilo para la puerta.

Mientras camino por el playón de estacionamiento vuelvo a cruzarme con Soda. Aprovecho para preguntarle cómo va a seguir la medida y me dice que, por el momento, seguirán con la abstención de tareas y en estado de asamblea permanente. Me despido.

Cayó la noche y con ella la promesa de algunas tormentas. La canchita quedó iluminada por unos reflectores y sobre sus luces siguen jugando al futbol tenis. Desde el taller se arrima un olorcito a guiso de lentejas. Vuelvo a mirar para atrás y me voy. Bajo el cielo de Esteban Echeverría, en el predio del Expreso Lomas, quedan quinientos chóferes en huelga, quinientas familias esperando sus sueldos para poder comer y cincuenta mil pasajeros anhelando que los carteles luminosos cambien la leyenda que reza "fuera de servicio".

Los trabajadores de las Líneas 165/112/243 necesitan de tu ayuda, colaborá difundiendo y aportando a su fondo de lucha.

Contactos:
Soda:1133529964
Flaco:1133559417
Schenone:1132764568
Fito:1133527961
Polaco: 1133558965

Leer comunicado de los trabajadores: http://anred.org/spip.php?article15218


Ver en línea : http://argentina.indymedia.org/news...

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