Publicado en línea el Miércoles 1ro de junio de 2016, por Luciana Mignoli

Los diarios no van a hablar de él. No van a describir la profundidad de su mirada ni van a narrar cómo sobrevivió al horror. Nada dirán de su lucha, de su personalidad movilizante ni de su enorme generosidad.
Su testimonio está eternizado en “Octubre Pilagá. Memorias del silencio” y su realizadora, Valeria Mapelman, fue la llave que nos abrió a su confianza, que nos permitió conocerlo y escuchar “historias tristes” bajo la sombra de un árbol.

El 10 de octubre de 1947, en pleno gobierno democrático de Juan Domingo Perón, cientos de indígenas pilagá fueron asesinados en Ayo La Bomba, un paraje cercano a Las Lomitas, Formosa.
Perseguidos por cielo y tierra durante casi un mes. Víctimas de delitos sexuales, torturas, fusilamientos. Enterrados en fosas comunes. Y quienes sobrevivieron, los esperaban campos de concentración y explotación laboral.

Salqoe recordaba todo. Y lo contaba. Una y otra vez. Quería que lo escucharan. Quería justicia. El tenía muy claro que el Estado intentaba borrar la historia este hecho genocida. Pero la memoria oral emerge como un grito desgarrado.En junio del año pasado murió Setkoki´en (Melitón Domínguez) y en septiembre, Qadeite (Rosa Palomo), también sobrevivientes de la masacre.

Salqoe es el último una penosísima lista de abuelos y abuelas que mueren sin ver justicia.

La última vez que lo vimos nos dijo “falta seguir, porque muchos no saben. Y porque todavía duele”.
Y aquí seguiremos, querido Salqoe, exigiendo memoria, verdad y justicia. Porque todavía duele.
- 
- 
DESPEDIDA PARA SALQOE, por Marcelo Musante (**)
Ojos celeste profundo. Eran un par de cielos pilagá.
Y en el fondo de ese celeste, el avión que se venía.
El avión de la Masacre de La Bomba.
Salqoe siempre volvía a la masacre.
Y a Don Pedro, a Salqoe, yo le decía:
- “ya le contó a Valeria, eso es triste, hablemos de otra cosa”
- “Pero el juicio, el juicio sobre la masacre, yo quiero saber”, me decía. “¿Me pueden llevar a Formosa, a los tribunales?, quiero entrar ahí y preguntar qué pasa. Los abogados se olvidaron de nosotros”.
Don Pedro se murió.
Esos ojos tenían furia,
La furia del silencio obligado.
¿Por qué en un país que reivindica la memoria, la de los indígenas vale menos?
Pregunta que no sabemos hacernos, pregunta qué quizás no importa
Fue en 1947, en el gobierno democrático de Juan Domingo Perón
Del mismo modo que en 1924 fue en Napalpí, con un radical, Marcelo T. de Alvear.
Los crímenes de lesa humanidad sobre los indígenas no fueron solo cosas de militares.
Y eso lo repetía Salqoe, Don Pedro.
En él había un tono de voz que te traspasaba.
La masacre no la contaba, la transfería
Había una resistencia y lucha por la verdad que pocas veces en mi vida.
Sabía que era necesario contar, pedir justicia, compartir el dolor.
Sabía que recordar es necesario para que no se repita.
Igual que cuando contaba como lo explotaron en la reducción de Bartolomé de las Casas. Cuatro años de trabajo forzado por haber sobrevivido a la masacre.
No lo conocí tanto, habrán sido cinco o seis conversaciones en su casa.
Las suficientes para saber cómo vivir, cómo pelear, cómo no claudicar.
Hoy La Bomba debe ser una multitud abrazada en llanto y bronca.
Esos ojos celestes se cerraron.
A los que su muerte nos duele, nos queda seguir.
Pedir justicia por todos los asesinados en la masacre de Rincón Bomba.
Hay que hablar en pasado de Salqoe.
No pudo ver lo que tanto pidió: Verdad y justicia.
Queda su familia. Quedan algunos sobrevivientes. Cada vez menos.
Uno de los silencios más injustos, crueles y aterradores de la historia argentina.
(*) Luciana Mignoli, periodista, integrante de la Red de Investigadores en Genocidio y Política Indígena en Argentina.
(**) Marcelo Musante, sociólogo, integrante de la Red de Investigadores en Genocidio y Política Indígena en Argentina.
Imagen: Salqoe (Pedro Palavecino) entrevistado en su casa, Ayo La Bomba, 2012. (Foto Luciana Mignoli).
(***) Esta nota de opinión -fotografía incluida- puede ser reproducida libremente, total o parcialmente.


[ Imprimir este artículo ] [ Enviar a un amigo ] [ Ir a la cabecera ]
 

 
 

   APPS

   ARGENTINA

   DEMOCRACIA

   DERECHOS HUMANOS

   DESARROLLO/GLOBALIZACIÓN

   DIÁLOGO NORTE-SUR

   ECOLOGÍA VS ECONOMÍA

   ENLACES - LINKS

   ESPAÑA

   EUROPA

   GUATEMALA

   HONDURAS

   MÉXICO

   OLVIDADOS POR LA HISTORIA

   PUEBLOS INDÍGENAS DE AMÉRICA

   SOLIDARIDAD

   TRIBUNA LIBRE

   VENEZUELA



LISTA DE CORREO


�Desea participar al enrequecimiento de esta p�gina?

�Quiere denunciar alguna situaci�n?

Env�enos su art�culo a esta direcci�n de correo electr�nico:

   webmaster@respublicae.org

[ Mapa del sitio ] [ Ir a la cabecera ]

 


 
En la misma sección

Leer otros artículos :
Paraphysique de virologie informationnelle
Contra la reforma laboral
Teatro Colón: diez despidos que preanuncian un centenar
Medios de comunicación, esas fábricas de odio
Madrid se manifestó contra Trump
Línea 60: El Ministerio de Trabajo dictó la Conciliación Obligatoria
El Roble N° 110, Abril: “Con esto sólo no va a alcanzar ”
España: El monte no arde solo
"Nuestra compañera sólo muere si aflojamos"
Santa Fe: restan detalles para que se trate una ley de apoyo a las fábricas recuperadas

EN LA RED :
Un monde de pauvreté
Cuanto peor, mejor: la torre de control ordena el despegue de los conflictos que vienen
Subte: Volvieron las medidas de fuerza por conflicto salarial
Guerra total: Triaca aplicó una multa de más de 800 millones al gremio de Moyano
Automotrices avanzan con suspensiones y retiros, por caída de ventas y exportaciones
Las mujeres en la villa abortamos y hablamos de aborto
Alerta y movilización en defensa del FONID
Repudio a la represión de la comunidad del Lof Lafken Winkul Mapu

[ Ir a la cabecera ]
 

Portada En breve Mapa del sitio Redacci�n


Respublicae.Org es un portal abierto que se nutre de los trabajos de muchos colaboradores ben�volos externos, de diferentes origen e ideolog�a. Por lo tanto, los administradores de este portal no se hacen responsables de las opiniones vertidas en los art�culos que aqu� se publican.
Copyright © RESPUBLICAE.ORG 2003-2007
Sitio web desarrollado con SPIP, un programa Open Source escrito en PHP bajo licencia GNU/GPL.
Dise�o © Drop Zone City & Respublicae.Org